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05 mayo 2025

Neuromielitis Óptica (NMO): La enfermedad invisible que afecta ojos y médula

Neuromielitis Óptica (NMO): La enfermedad invisible que afecta ojos y médula

Neuromielitis Óptica o Enfermedad de Devic: Síntomas y Tratamiento


Imagina que un día te levantas y comienzas a ver borroso. Piensas que es cansancio o estrés. Pero al poco tiempo, esa visión borrosa se convierte en ceguera en uno de tus ojos. Días después, tus piernas comienzan a fallar. Te cuesta andar. ¿Un accidente? ¿Esclerosis múltiple? ¿Algo psicológico? 
No. Podría tratarse de una enfermedad rara y poco conocida: la Neuromielitis Óptica, o NMO. 

No hay dos casos iguales, pero los síntomas suelen aparecer en forma de brotes agudos: pérdida de visión (parcial o total), generalmente dolorosa acompañada de hormigueo, debilidad o incluso parálisis en piernas o brazos. También se manifiesta la pérdida del control de la vejiga o intestino e incluso dolor intenso de espalda o cuello. Entre brote y brote, el paciente puede parecer estar "bien". Y ahí radica uno de los mayores retos: es una enfermedad invisible para los demás, pero no para quien la sufre.

En la mayoría de los casos, se debe a un anticuerpo llamado anti-AQP4, que ataca una proteína clave del sistema nervioso. Detectarlo en sangre permite confirmar el diagnóstico y empezar a tratar antes de que el daño sea irreversible. No tiene cura pero sí tratamiento, y es eso lo que cambia radicalmente la evolución: se emplea el uso de corticoides y plasmaféresis para frenar los brotes, inmunosupresores o tratamientos biológicos para prevenir recaídas y rehabilitación neurológica para recuperar funciones dañadas.

Si experimentas uno o más de estos síntomas, sin causa clara, especialmente de forma repentina, es fundamental acudir a un neurólogo: Pérdida visual repentina (dolor al mover los ojos, visión borrosa o pérdida de visión total, especialmente en un solo ojo, cambios visuales que no se explican por miopía, fatiga o problemas oculares comunes), debilidad o entumecimiento en piernas o brazos (sensación de que “no te responden” las extremidades, dificultad para caminar o mantener el equilibrio, hormigueo prolongado en zonas del cuerpo más allá de unos minutos, problemas urinarios o intestinales sin motivo claro (pérdida repentina del control de la vejiga o del intestino, sensación de no poder orinar o hacerlo con dificultad, esto puede indicar afectación de la médula espinal) o dolor persistente y sensación eléctrica en cuello o espalda (sobre todo si va acompañado de debilidad o alteración sensitiva).

¿Cómo detectarla? 

Desafortunadamente no puede reconocerse fácilmente, por lo que es conveniente registrar tus síntomas (cuándo empezaron, si mejoran o empeoran, si son recurrentes…), buscar atención médica especializada, idealmente un neurólogo y solicitar pruebas diagnósticas si los síntomas son compatibles (resonancia, análisis de sangre para observar si hay anticuerpos anti-AQP4 presentes, etcétera). 

¿Qué no debe hacer?

No te automediques, no esperes a que “se pase solo” y no asumas que es ansiedad o estrés sin consultar. Siempre se debe atender a las pautas de un profesional de la salud antes de tomar alguna decisión.


Publicaciones utilizadas para obtener la información:

Neuromielitis óptica - Síntomas y causasMayo Clinichttps://www.mayoclinic.org › syc-20375652

que-es-trastorno-del-espectro-de-neuromielitis-optica



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